La autocartera en las Sociedades Limitadas

By Caterina Llopart | Emprendedores

Dec 01

La autocartera es la situación que se produce cuando una sociedad mercantil se hace titular de una parte de sus acciones, en el caso de las S.A., o de un porcentaje determinado de sus participaciones, en el caso de las Sociedades de Responsabilidad Limitada. Son estas últimas las que centrarán el contenido de un artículo dirigido a arrojar algo de luz sobre esta figura característica del marco empresarial.

Diversas directivas europeas han introducido en nuestra legislación el término autocartera para referirse a la adquisición derivativa contemplada en la Ley de Sociedades de Capital. Se usa esta figura cuando una sociedad mercantil adquiere sus propias acciones o participaciones. O dicho de otro modo, una sociedad puede utilizar los beneficios o reservas de libre disposición para ser titular de un determinado porcentaje de su capital social. Esta adquisición trae consigo unos condicionantes y debe ser autorizada por la junta general. Además, está sometida a una regulación muy restrictiva porque supone poner en circulación acciones o participaciones sin que exista una contraprestación externa a la sociedad.

Desde el punto de vista del Derecho ha habido dos posturas opuestas con respecto a la autocartera. Una de ellas aboga por la prohibición de adquirir participaciones propias. En el otro extremo está la de justificar esta acción, siempre y cuando se aplique una regulación que pueda prevenir los peligros.

¿POR QUÉ SE PONEN LÍMITES A LA AUTOCARTERA? 

Pues para mantener el capital social construido con las aportaciones de los socios y que supone una garantía frente a los acreedores en el caso de haber deudas. Si después de adquirir las aportaciones, la sociedad no consigue amortizarlas (en el plazo de tres años), el capital social se reducirá y por lo tanto también disminuirá la garantía que ofrece la sociedad frente a los deudores.

No debemos olvidar que, aunque la autocartera permite a la sociedad limitada ser la titular de un número determinado de participaciones, esta trae consigo algunas restricciones. Por ejemplo, no tienen derecho de suscripción preferente ni tampoco derecho de voto en las juntas.

Además, una vez adquirida la titularidad de las participaciones, la sociedad deberá incluir en su informe de gestión anual los siguientes datos:

– Cuáles fueron los motivos para realizar esas adquisiciones y enajenaciones.

– En caso de adquisición o enajenación a título oneroso, cuál fue la contraprestación.

– El número y el valor de las participaciones adquiridas durante el ejercicio y también la fracción del capital social que representan.

– El número y el valor nominal de todas las participaciones adquiridas y conservadas en cartera por la sociedad y la fracción del capital social que estas representan.

En dicho informe la sociedad también debe explicar la política que está siguiendo en relación a su autocartera.

CASOS EN LOS QUE SE PERMITE LA AUTOCARTERA EN LAS SL

– Cuando las participaciones formen parte de un patrimonio adquirido a título universal o gratuito o bien como consecuencia de una adjudicación judicial.

– En el caso de que se adquieran por un acuerdo de reducción de capital adoptado por la junta general.

– Si la adquisición entra dentro del procedimiento de transmisión forzosa recogido en la propia ley.

– Cuando son participaciones de un socio separado o excluido de la sociedad o cuando se trate de participaciones que se adquieran por aplicar una cláusula restrictiva de transmisión de las mismas.

– También se permite en el caso de participaciones transmitidas mortis causa.

En todos estos casos la Sociedad Limitada deberá amortizarlas o enajenarlas en un plazo máximo de tres años. Este tiempo se reduce a un año en el caso de que sean participaciones de la sociedad dominante. Si no se cumple esta condición, la sociedad se verá obligada a acordar inmediatamente su amortización y la reducción de capital.

MOTIVOS QUE JUSTIFICAN LA AUTOCARTERA

Cuando un socio desea abandonar la sociedad. Si no hay otro socio o un tercero que desee adquirir sus participaciones en ella, la sociedad las adquiere para luego venderlas o amortizarlas.

Reducción de su propio capital social sin tener que recurrir a los procedimientos propios de este.

Agilizar el procedimiento liquidatorio. Se simplifica el reparto del patrimonio y el resultado económico es muy parecido al de la liquidación pero sin que se produzca la extinción de la sociedad.

Facilita ciertas operaciones empresariales, como puede ser el proceso de fusión por absorción o la colaboración entre empresas.

Lograr cierta estabilidad social. La autocartera es un buen instrumento para distribuir entre los trabajadores de la empresa las acciones propias y también para hacer frente a una posible toma de control hostil.

¿Consideras que la autocartera supone riesgos para una Sociedad Limitada o por el contrario, es una figura justificable en el mundo empresarial? ¿Conoces otras razones por las que se les impone una legislación tan restrictiva? Cuéntanoslo en los comentarios.

Artículo escrito por María Marqués

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